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Ruta de Andrés de Vandelvira

Ruta de Andrés de Vandelvira

Andrés de Vandelvira brilla de manera especial dentro del plantel más destacable de arquitectos del Renacimiento Andaluz, y su huella en la provincia jienense es más que significativa. La catedral de Jaén o El Salvador de Úbeda son sólo algunos ejemplos de ese gran patrimonio que lleva su sello, y del que también se puede sentir orgullosa la localidad de Torres, pues varios de los proyectos de este arquitecto universal se realizaron en la localidad.

Una de las construcciones torreñas de Vandelvira es ‘La Puente’, que se inició en 1561. Se trata de un puente que se planificó después de que una tormenta acabara con la infraestructura anterior, que sobre el río que pasa por Torres, unía el pueblo con la Fuenmayor y los numerosos molinos de grano del otro lado del mismo. Es bastante alto, puesto que tiene que salvar una gran barranco. Presenta un único vano de mediopunto y sus dovelas se encuentran en muy buen estado. Se trata de una de las pocas obras de ingeniería conocidas de Vandelvira.

Si se persigue la huella de Vandelvira en Torres, sin duda hay que parar y hacer referencia a la Casa-Palacio del Mayordomo de Francisco de los Cobos. El matrimonio Cobos nunca residió en Torres, así que necesitaba de alquien que le representara en la villa. Parece ser que cuando aún no habían terminado las obras de ‘La Puente’, Vandelvira se encargó del proyecto de la casa del mayordomo, Bartolomé Ximénez. El palacio cuenta con una portada renacentista de incuestionable equilibrio y belleza. Está conformada por un arco de medio punto, con decoración en la clave, encuadrado con dos pilastras con capiteles de origen dórico. El edificio, concluido en 1565, está cuartelado en cruz. En el primer cuartel presenta cinco leones, alusivos a la armería de Francisco de los Cobos; en el segundo están las armas de los Mendoza (familia de la esposa de De los Cobos); el tercer cuartel está reservado al apellido Molina, y presenta una torre con media rueda de molino a sus pies. Tres flores de lis colocadas a la izquierda, arriba y a la derecha, y ocho aspas de oro completan el conjunto. El cuarto cuartel, el del apellido Sarmiento, está compuesto por trece roeles. En 1985 el edificio fue declarado monumento histórico, y actualmente alberga la sede del Centro de Servicios Sociales.

Antes incluso que para las dos construcciones anteriores, el Concejo Municipal de Torres ya solicitó la colaboración de Vandelvira para otro proyecto. Fue precisamente cuando surgió la necesidad de ampliar el espacio destinado al culto religioso. La pretensión de contar con un templo de mayores dimensiones se suplió en un primer momento con sucesivas reformas, pero la idea de la construcción de una nueva iglesia estaba siempre viva.

En 1564 esa idea estaba ya en la mente de todos, y es en ese momento cuando se volvió a pensar en Vandelvira. Señala la investigadora María José Sánchez Lozano, en ‘Torres, su Historia’ (Ayuntamiento de Torres, 2008), en referencia a las actas que hablan del tema, que “el texto recoge con toda claridad que las trazas las realice Vandelvira”, aunque sin embargo la experta no tiene certeza de que el acuerdo del Cabildo sobre la participación del citado arquitecto se llevara a cabo. Parece ser que se pudo construir, y luego volver a edificarse otro templo posteriormente.

La iglesia actual, sin duda, no es a la que se referían estas disquisiciones, porque no es estrecha como se fijaba en el proyecto, ahora, la historiadora Sánchez Lozano considera que es posible que se edificara otra en el mismo solar. Está enclavada en un extremo del casco urbano, a continuación de la plaza, en la misma línea de la calle Corredera. A finales del siglo XVII se hicieron obras de reforma, en las que se colocó la actual espadaña, obra de Francisco Landeras, el sucesor de Eufrasio López de Rojas en las obras de la Catedral de Jaén. En la actual construcción se aprecia todo un pasado arquitectónico que queda oculto sobre las bóvedas actuales y que evidencian ese proyecto primigenio de Vandelvira.

La iglesia que hoy se puede visitar consta de una nave en la que se delimitan dos tramos laterales a través de pilares que van unidos a los muros de cerramiento mediante arcos. Tiene el templo seis hornacinas, tres a cada lado de la nave. Destaca entre los singulares elementos que conforman la iglesia una pieza de gran valor, como es la pila bautismal de estilo mudéjar, elaborada con cerámica vidriada en verde y que se apoya en una moldura sobre pedestal de piedra.

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